El Blog de Rosa María Rodríguez Magda. En defensa de la Filosofía.

Publicado originalmente en El Blog de Rosa María Rodríguez Magda.

Parece que el ministro Wert en su proyecto de LOMCE pretende reducir la asignatura de Filosofía al mínimo. Desaparece la Ética de 4º de la ESO, la Historia de la filosofía de segundo de bachillerato pasa a ser optativa, y aunque se da la posibilidad de que alguna otra filosofía pueda elegirse optativamente, lo cierto es que solo queda como obligatoria la Filosofía de primero de bachillerato con tres –¡o dos!– horas semanales.
Ello implica de facto conceptuar la Filosofía como una maría, esto es, como una de esas disciplinas de relleno, sin apenas valor curricular y consideradas intercambiables o prescindibles, un aditamento a la realmente importante formación troncal.
El problema no es una mera pelea por las horas, sino la simpleza intelectual que se trasluce, la pedestre visión educativa, que, para más INRI, pretende mostrarse como paradigma de eficacia y modernización.
No voy a entrar aquí en la defensa generalizada de las Humanidades. Si alguien no entiende su necesidad, será imposible explicárselo; como dice el saber popular, es vano “echar margaritas a los cerdos”, pues “no se hizo la miel para boca de asno”.
Simplifiquemos pues un poco el asunto y dediquémonos exclusivamente a la Filosofía.
Se piensa la educación como un mero adiestrarse en habilidades: matemáticas, pues al fin la economía va a regir nuestras vidas; ciencias, con ese ingenuo entusiasmo por su neutralidad; lengua, dado que sigue quedando feo escribir con faltas de ortografía, e inglés, que es el idioma internacional; y, por supuesto, mucho manejo de las nuevas tecnologías. Nada que objetar a que nuestros jóvenes se formen en estas disciplinas, pero sí a la obtusa visión de que con ello obtendremos generaciones competitivas, profesionales eficientes (¿?) que funcionen en empresas de manera polivalente, y, añado yo, sin cuestionarse nunca el porqué de sus cometidos.
Pues a preguntarse el porqué, a tener una actitud crítica, a establecer valoraciones propias y opciones personales, a eso solo se llega ejercitándose y aprendiendo, y usted, Sr. Wert, y cualquiera que componga su equipo, van a impedir que nuestros estudiantes tengan los conocimientos y las herramientas para ello. La filosofía no es una disciplina vetusta que estudia las elucubraciones metafísicas de muertos célebres, sino la suma de las reflexiones de todos aquellos que emprendieron el reto del más arriesgado desafío racional: comprender quiénes somos, cómo es el mundo que nos rodea, cuáles son las normas que deben regir nuestras acciones. Como resulta un tópico recordar –aunque dentro de poco ya nadie lo habrá estudiado gracias a ustedes– Kant resumía la tarea de la filosofía en intentar responder a las siguientes cuestiones: ¿qué puedo conocer?, ¿qué debo hacer?, ¿qué me cabe esperar?, las cuales, unidas, nos acercarían a la cuestión nodal: ¿qué es el ser humano?
Pero de una manera, quizás menos grandilocuente, la filosofía, en la actualidad, suele tener una perspectiva más hermenéutica, de desentrañamiento de los discursos, de todo aquello que se nos dice con pretensión de verdad, cuando ha tiempo que descubrimos que todo es interpretación, y aprendimos, con la filosofía de la sospecha, que las grandes proclamas encubren intereses económicos (Marx), opciones valorativas (Nietzsche) o pulsiones inconscientes (Freud). Y así, estudiando a quienes desvelan las trampas de los lenguajes, intentan pensar nuevas salidas a las crisis sociales, radiografiar conceptualmente el presente, y así, repito, estudiándolos, todos nos hacemos un poco más inteligentes, más perspicaces, más críticos.
Por eso es importante la filosofía, porque las cosas no simplemente están ahí, caídas de un guindo. Hace falta adiestrarse en no ser un ingenuo, ni un patán, y si todos los ámbitos del saber contribuyen a desasnarnos, y cada uno tiene su aportación específica, la única disciplina que posee esa peculiaridad de ponerse siempre algo más atrás de lo que incluso ella dice, actuando un poco como mosca cojonera, es la filosofía. Evidentemente, sin este pertinaz insecto, los mulos hacen más tranquilos su equina labor, pero no se trata de esto, ¿no? ¿O sí?

Anuncios

Un pensamiento en “El Blog de Rosa María Rodríguez Magda. En defensa de la Filosofía.

  1. Es muy difícil argumentar contra la crítica de que nuestra oposición a la supresión de la Historia de la filosofía sea, en el fondo, corporativa y gremial. No podemos ser jueces y parte. Eso de autovendarse con el velo de la ignorancia es imposible. Hemos estudiado esa disciplina, nos ha gustado, y encima nos ganamos la vida con ella. ¿Cómo había de parecernos bien su supresión o disminución de importancia?.
    Por eso pienso yo que nuestros argumentos han de partir del hecho de que un alto porcentaje de los críticos a la supresión van a ser personas ligadas laboralmente a la filosofía. Aceptarlo e, incluso, utilizarlo como argumento: Somos los herederos de una tradición milenaria, la Historia de la Filosofía, pero también de una tradición más modesta, la de enseñar Filosofía a jóvenes, que existe desde hace 150 años en España. En esos 150 años se han creado libros de texto, ejemplos, métodos didácticos innumerables, que convierten a la asignatura en un tesoro venerable, incluso para los que la imparten por vez primera, que tienen ya mucho trabajo hecho. ¿No podemos explicar a los nuevos responsables del Ministerio que hay muy pocas alternativas a esa tradición?. Las optativas con las que tendrá que competir son casi todas bisoñas, y pasarán muchos años hasta que logren enseñar como lo enseña hoy la “Historia de la Filosofía”. Sin duda, deberemos mejorar nuestra docencia, pero estamos en pole position respecto a Análisis gráfico o Psicología, por poner un ejemplo nuestro. Hagamos ver al Ministerio que dispone de un tesoro que va a dilapidar si acabamos impartiendo Literatura Universal, o Cultura clásica para completar nuestros raquíticos horarios. Defendamos nuestro trabajo concreto, y no sólo la disciplina académica que lo alimenta. Las grandes palabras, Crítica, Pensamiento, Reflexión, también valen para el arte o la ciencia, no nos sintamos como los únicos valedores de la racionalidad occidental.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s